Spintrónica
Daniel Manzano Diosdado
El comedor de la Escuela Técnica de Spintrónica de
la tercera colonia estaba bastante en calma. Aún quedaba una semana para el
comienzo del nuevo curso y no se encontraban las decenas de estudiantes que
solían reunirse allí para comer, estudiar o, y principalmente, charlar. Entre el ir y venir de alumnos y
profesores sueltos sólo un grupo, tres chicos y una chica, permaneció en una
mesa durante bastante más tiempo. Desde lejos se reconocía que estaban
enfrascados en una interesante discusión, al menos interesante para ellos.
- ¿Pero sabes acaso lo qué es?
- Ni idea. Imagino que algún
tipo de dispositivo de almacenamiento de información o de procesado
prehistórico.
La carcajada en la mesa fue
sonora e hizo que los pocos estudiantes que los rodeaban los mirase. A Denny
también le parecía una respuesta algo absurda, pero realmente creía lo que
decía. Todo el mundo le decía continuamente que era un conspiranoico y se reían
de sus disparatadas teorías. A él le daba más o menos igual, y en este caso era
inevitable, necesitaba que sus amigos le ayudaran.
- Vamos a ver, Denny. -Dijo
Julia en un intento por defender a su amigo de sí mismo. - ¿Tienes idea de
cuándo se fabricó? Puede ser un prototipo spintrónico que no se comercializó
nunca, por eso va sin identificación.
- Ya os he dicho que no es un
dispositivo spintrónico. - Denny parecía algo molesto.- Lo he abierto, no
estaba sellado como nuestros dispositivos personales. Dentro no había ni cámara
criogénica, ni bomba de vacío, ninguno de los componentes básicos. A pesar de
eso funciona, bueno, funcionó por un momento. Ahora no sé qué le ocurre.
- Como sea un prototipo te estás
metiendo en un sitio peligroso al abrirlo, -respondió Julia molesta- eso viola
todas las patentes del mundo.
- Te he dicho que no es
spintrónico. -Respondió Denny de mala gana.-
A Julia no le gustó la salida de
tono de su amigo. Ella era siempre la que lo defendía, la que siempre matizaba
sus locuras y lo devolvía al mundo real. Miró a su alrededor y se aseguró de
que no hubiera nadie que pudiera oírlos. No dejaban de estar en una escuela de spintrónica
y las teorías de la conspiración al respecto no serían bien recibidas por sus
profesores y compañeros. Por suerte no había casi nadie.
- ¿Y si no es un prototipo, qué
es? - Preguntó a Denny con un tono menos comprensivo que en su pregunta anterior.-
- Ya os he dicho que no lo sé. -
Respondió Denny.- Estaba entre las cosas de mi abuelo, y me dijo hace ya mucho que a él se lo había
dado su abuelo. Así que tiene que ser muy antiguo, de antes de que la
spintrónica fuera tan accesible. Y no es que aquí nos expliquen en profundidad
como son los dispositivos por dentro, pero éste no se parece en nada a lo que
nos han enseñado. Es una especie de rectángulo metálico, que se abre. Al
abrirlo tiene un cristal, como un espejo, y en la otra parte números, letras y
símbolos. Por detrás tiene un símbolo, como de una circunferencia partida, que
se iluminó el momento que estuvo encendido.
- A lo mejor es una linterna
prehistórica. -Dijo Marco y todos, menos Denny, rieron.-
Marco era el más joven del grupo
y acababa de entrar en la Escuela de Spintrónica. Le encantaba ir con los
amigos de su hermano, Tom, y siempre intentaba caerles en gracia mediante este
tipo de bromas. No sabía distinguir cuando hablaban de algo serio o no, y en
este momento eso era especialmente difícil.
- Bueno, si no queréis venir a
verlo allá vosotros. - Denny intentaba hacerse el interesante, aunque sabía que
esa era una estrategia con poco futuro. - Pero no os cuesta ningún trabajo
venir a mi habitación un momento.
- Yo voy si me invitas a una
cerveza. -Respondió Marco.-
Nadie hizo mucho caso al
comentario. Los chistes de Marco le parecían a todos pueriles, pero lo
aguantaban sólo por ser el hermano de Tom. En las colonias la cerveza era un
auténtico producto de lujo, no porque no tuvieran cereales, sino porque no
había casi fábricas. Todo el cereal se exportaba para alimentar a una cada vez
más hambrienta Tierra, mientras que la comida manufacturada se importaba de las
fábricas terrestres. A todos les parecía una absurda manera de producción, pero
poco podían hacer para cambiarlo, al menos por el momento.
Finalmente, Julia decidió poner
un poco de orden en la conversación y terminar con las bromas.
- Vamos a ver, Denny. ¿Realmente
crees lo que estás diciendo o intentas tomarnos el pelo? ¿Sinceramente crees
que has encontrado un dispositivo spintrónico prehistórico?
Denny empezaba a enfadarse.
- ¡Ya he dicho que no es
spintrónico! -Respondió.-
Julia respiró hondo, conteniendo
el impulso de levantarse e irse. Tras un momento continuó hablando pausadamente
- Vale. Un dispositivo de
computación de arquitectura desconocida... y prehistórico. Dispositivo que
funcionó para que tú lo vieras, pero que no lo hace ahora para que todos
podamos verlo. ¿Mejor así?
Denny no sabía muy bien como
responder. El tono irónico de su amiga era bastante claro, pero realmente él
creía lo que decía. Además, hablar de estas cosas con Julia siempre le costaba
mucho. Desde hacía más de un año estaba totalmente enamorado. Aunque en general
las opiniones ajenas no le importaban demasiado, con ella era diferente.
Simplemente no quería que pensara que era un friki.
- A lo mejor funciona con
petróleo. -Dijo Marco. Todos lo miraron con mala cara. Empezaban a cansarse de
sus bromas.- No me miréis así, lo digo en serio. En clase de historia nos
enseñaron que en la prehistoria usaban petróleo para conseguir energía, lo
quemaban. Por eso comenzó la colonización. Se quedaron sin petróleo y buscaron
otros planetas.
- En clase de historia también
explicaban, hermanito, que en la prehistoria no conocían ningún método de
computación como el que describe Denny. - Era casi la primera frase que decía
Tom en toda la conversación. No le interesaba mucho el tema, pero la
oportunidad de hablarle a su hermano con tono paternal era demasiado jugosa.-
La información, las operaciones matemáticas, su historia, todo lo almacenaban
en una especie de pasta hecha de árboles, papel se llamaba. Era un método tan
frágil que casi todo se deterioró, por eso se llama "prehistoria",
casi nada llegó a la actualidad.
- Pero, ¿y si no fue del todo
así? -Denny aprovechó la oportunidad ahora que la conversación iba en la
dirección correcta. - ¿De verdad no os parece raro? Nada de computadores
cuánticos donde hacer sus operaciones o almacenar toda su información. Aún así
en esa época el ser humano ya ocupaba toda la superficie de la Tierra,
perforaron hasta sacar todo el petróleo del subsuelo, tenían edificios enormes,
viajaban de una punta a otra de su planeta. Incluso dicen que tenían satélites
artificiales y que había una base en su satélite, ¿cómo se llama?
- La Luna, -respondió Tom- y hay
que ser muy conspiranoico para creer algo así.
Denny siguió sin hacerle caso.
- Y cuando el petróleo se iba
acabando, de repente, descubrieron la spintrónica. De ahí desarrollaron la
tecnología de portales gravitatorios, descubrieron siete planetas habitables y
con más petróleo. De eso se supone que hace sólo 300 años, y aquí estamos,
siete colonias. ¿No es todo muy rápido?
- Por eso se le llama la
Revolución Spintrónica. RE-VO-LU-CI-ÓN. - Dijo Tom, que ya no tenía más
paciencia.-
Denny era consciente de que
había perdido su oportunidad. Si empezaba a argumentar de nuevo sus amigos se
aburrirían y lo mandaría a paseo. Si no querían venir allá ellos, pensó.
- Bueno, ¿venís o no? -Dijo
finalmente.
- Yo no es que tenga ningún
problema en ir a tu habitación, -respondió Julia.- Pero me sigue pareciendo una
locura. ¿Realmente piensas que has encontrado un computador prehistórico entre
las cosas de tu abuelo? Si en la prehistoria la computación era algo común,
¿cómo es que sólo sobrevivió ese?
- Bueno, a lo mejor antes de
inventar la spintrónica tal y como la conocemos experimentaron otras cosas. No
sé muy bien cómo lo consiguió mi abuelo, me dijo que se lo dio su abuelo, es decir,
mi tatarabuelo. Él vivía en la Tierra y sabemos muy poco de aquella época.
Julia lo miró con cara
condescendiente. Si seguía por ese camino sólo conseguiría que se rieran otra
vez de él, y ya le estaba empezando a cansar la conversación, así que le interrumpió.
- ¿Cómo va a ser de tu
tatarabuelo? Entonces tiene que tener más de 100 años, ¿de dónde lo sacó?
Además, las baterías no duran tanto. Mi DP, - se refería a su dispositivo
personal- es de hace un par de
años, y su batería dura sólo 5 años. ¿Quién ha
recargado este?
Denny se quedó pensativo. Se le
ocurrían varias respuestas, como que el dispositivo al no estar funcionando no
consumiera la batería. Era bastante ridículo. Ella era la única que no se reía
continuamente de él y no quería que eso cambiase, prefería que se olvidara el
tema. Miró a Tom, que estaba interesado en la conversación, pero no decía nada.
¿Qué había visto Julia en él? Pensó. Las chicas siempre se enamoraban de los
más idiotas. Este era un pensamiento que tenía de forma recurrente, a modo de
autoengaño. En el fondo sabía que Tom no era idiota en absoluto, de hecho
sacaba notas mucho mejores que las suyas, aunque él siempre achacaba eso a su
falta de interés por lo que le enseñaban en la Escuela.
- No tengo ni idea. -Dijo finalmente
intentando huir de la polémica.- Sólo sé lo que ya os he contado.
Mi abuelo
tenía ese dispositivo, que no tiene ninguno de los módulos spintrónicos que
conocemos. Puede que no sea nada pero, ¿no os da curiosidad?
Hizo una pausa y se fijó en sus
amigos. Parecía que finalmente estaban algo interesados. Era eso o es que
querían terminar ya la conversación. En cualquier caso sólo le quedaba concluir
su discurso.
- Vivimos rodeados de aparatos
spintrónicos. Para cocinar, para comunicarnos, para desplazarnos, por todas
partes. Por otro lado, no tenemos ni idea de cómo funcionan. Ni siquiera
nosotros, que estudiamos en la Escuela de Spintrónica, sabríamos fabricar uno.
Sólo nos enseñan a usarlos y a hacer reparaciones menores. Es ilegal que los
abramos, que le contemos a nadie lo que aprendemos aquí. Es ilegal todo.
Julia miró a su alrededor. Sabía
por donde iba a ir ahora la conversación y no quería que nadie les escuchara,
sobre todo ningún profesor. Todos compartían opinión, pero hablar mal de la
empresa dueña de la Escuela en la cafetería de la misma no era precisamente una
idea inteligente.
- Vamos a ver, Denny. - Esta vez
fue Tom el que le respondió. De los cuatro era el más idealista, en lo que a la
función social de la spintrónica se trataba. - Todos estamos de acuerdo en que
el monopolio de AT del mercado spintrónico es una barbaridad. Por eso estamos
aquí. Para conseguir que algún día las colonias seamos independientes y no
tengamos que seguir con la absurdez de mandar todos nuestros dispositivos a la
Tierra cada vez que se les agota la batería. - Hizo una pequeña pausa mientras
pensaba.- También es evidente que el maldito gobierno terrestre intentará que
eso no pase por todos los medios. Eso también
es obvio.
- Shhhh. -Dijo Julia.- Tom, por
favor, política en la Escuela no.
Era una advertencia razonable.
La propaganda separatista no era legal. No serían los primeros alumnos en ser
amonestados, o incluso expulsados por defender estas ideas.
- Bueno, Julia, lo que es verdad
es verdad. La dependencia que tenemos de la Tierra es clara. Si nos amotinamos
todo dejará de funcionar en breve, a medida que los dispositivos se vayan
quedando sin batería. En un año no creo que pudiéramos sobrevivir sin
vehículos, sin refrigeradores, sin nada. La Tierra por otro lado seguiría
tranquila, ya que recibiría la materia prima de las otras seis colonias.
- Bueno, será mejor que lo
dejemos, -respondió Julia- y tampoco creo que vivamos tan mal en las colonias.
- Ya, tú no. -Contestó Tom
enojado, casi gritando.- Dile eso a mi abuelo, que estuvo trabajando en una
mina toda su vida. Parecerá que allí todo el trabajo lo hacen las máquinas y
los mutantes, pero es una vida muy dura. O díselo mejor al que trabaja
cultivando cereales para alimentar a la muchedumbre terreste.
Julia lo miró, roja de furia.
Por frases como esa habían expulsado a más de un estudiante. El resto del grupo
se quedó en silencio. Eran suficientemente inteligentes como para saber que no
debían decir nada. Pasaron más de cinco minutos en silencio, sin que nadie
supiera que decir. Finalmente fue Denny el que decidió terminar con la
conversación.
- Bueno Tom, ¿por que no quieres
venir a verlo entonces? Si tengo razón y es un sistema de computación cuántica
no spintrónico nos puede ser muy útil, ¿no? Al no aplicársele ninguna patente
podemos fabricar los que queramos y liberar la colonias del yugo terrestre.
A Tom no le gustó la
frivolización de sus revolucionarias ideas, pero no supo qué responder. Por
absurdo que fuera el argumento de Denny era difícil de refutar. Además no
quería terminar de enfadar a Julia.
- Y los demás, ¿no os apasiona
la spintrónica? Siempre nos quejamos de que no nos enseñan bastante, de que el
sistema de patentes nos impide aprender de verdad. Ahora tenemos una
oportunidad única.
Por primera vez en mucho tiempo
Denny se sintió triunfante. Su argumento era sencillo y demoledor, si de verdad
tan loca era su teoría no tenían más que ir y refutarla. El problema ahora era
hacer el aparato funcionar, si no, tendría poco que enseñarle a sus amigos.
Pasó casi una semana hasta que
Denny volvió a dar señales de vida. Parecía que había desaparecido con sus
locas teorías. Ninguno lo vio hasta entonces en la escuela, ni recibió ningún
holograma suyo. Ni Julia ni Tom recordaban un periodo tan largo sin ver a su
amigo. De hecho, cuando recibieron el mensaje ya ni se acordaban de la
conversación que habían tenido. El mensaje consistía en un holograma de Denny,
con aspecto de no haber dormido ni comido en los últimos seis días. El mensaje
era escueto y claro: "Venid a mi habitación esta tarde, después de la
cena. Ya funciona".
Todos vivían en las dependencias
de la Escuela, lo que hacía aún más raro el no haber visto a su amigo en seis
días. Cuando fueron les abrió un Denny tremendamente cansado, pero excitado al
mismo tiempo. Parecía como si hubiera vivido el día más estresante, y a la vez
feliz, de su vida.
El cuarto no era grande en
exceso. Una cama, un pequeño baño y un escritorio. Un pequeño refrigerador
portátil se encontraba debajo de la mesa. Ninguno de ellos tenía uno, pero
Denny no se llevaba muy bien con los horarios del comedor. En realidad no se
llevaba bien con ningún horario, así que necesitaba almacenar siempre algo de
comida. Antes de que dijeran nada lo abrió y sacó de él cuatro botellas de
cerveza.
- Pero, ¿te has vuelto loco?
-Fue Julia la primera en decir lo que todos pensaban.- Te han debido costar
como un mes de comida.
Marco y Tom no salían de su
asombro, pero se les veía también excitados. Casi no habían probado la cerveza
en su vida, sólo en fechas importantes como el Día de la Colonización. No
dudaron en coger las botellas que Denny les ofrecía.
- Hoy estamos de celebración,-
dijo Denny- en cualquier caso no suelo comer mucho.
Los cuatro amigos abrieron las
botellas y brindaron. La excitación por la cerveza les hizo incluso no darse
cuenta de que el dispositivo del que hablaba Denny estaba ya encima de la mesa.
Sólo cuando hubieron dado un par de tragos lo vieron. Era como Denny lo había
descrito, pero estaba abierto e iluminado. Era cierto que lo había hecho
funcionar. En el fondo del cristal había una imagen de una montaña terrestre,
cubierta de árboles. No había árboles en la Colonia 3, donde vivían, pero
continuamente jugaban con realidad virtual importada de la Tierra y sabían como
eran las montañas. En el centro había un recuadro donde venía la palabra
"Password".
- ¿Qué significa
"Password"? -Preguntó Marco. Denny fue a responder, pero la pregunta
no iba dirigida a él, sino a su DP.-
- "Palabra o código secreto
que se usa para proteger la privacidad de un mensaje o dispositivo".
-Respondió la máquina.-
- ¿Una palabra para proteger la
privacidad? -Preguntó Marco.- Que raro. Debería bastar con el análisis del ADN,
¿no?
- Creo que cuando esto se
inventó aún no existía el análisis del ADN, Marco. -Respondió Denny.- El método
es sencillo, te dan el dispositivo, escribes algo que sólo tú conoces y cada
vez que se activa te pregunta qué escribiste. Como sólo tú lo conoces nadie más
puede acceder.
Sus amigos lo miraron con cara
de incredulidad. Aunque era razonable, sonaba todo tan antiguo. Los
dispositivos del momento reconocían si el que lo sostenía era su legítimo
usuario, no hacía falta nada más. En cualquier caso parecía lógico que esa
tecnología no estuviera accesible desde el principio.
- ¿Qué quieres decir exactamente
con "cada vez que se activa"? -Preguntó Julia. La pregunta era lógica
porque todos los dispositivos spintrónicos que conocían funcionaban de manera
continua.- Cuando lo encontraste, ¿se supone que no funcionaba porque lo habían
desactivado de manera deliberada?
Denny sentía que iba a disfrutar
enormemente con esto. Por fin sus amigos tendrían que reconocer que tenía razón
y podía aprovechar para alardear un buen rato. En realidad, ni siquiera él era
consciente del rumbo que iban a tomar los acontecimientos y de como iban a
cambiar sus vidas en un momento.
- Según parece las baterías de
estos dispositivos no eran tan buenas como las nuestras, o los dispositivos
consumían mucho más, o una combinación de ambas cosas. La cuestión es que tiene
una batería que sólo dura un par de horas terrestres. -Aunque el periodo de
cada colonia era diferente al de la tierra, adaptados al tiempo de rotación de
los distintos planetas, todos conocían y usaban las medidas de tiempo
terrestre. - Así que sí, se puede desconectar y conectar tantas veces como
quieras.
- ¿Dos horas? -Preguntó Marco.-
Menuda porquería. ¿Y lo tenían que enviar cada dos horas a cambiar la batería?
- No. - Respondió tranquilo
Denny.- Eso es lo más interesante. La batería la puedes recargar tu mismo,
tantas veces como quieras, así que no lo tienes que mandar nunca a que le
cambien la batería.
Todos se miraron de nuevo. La
información parecía extraña, pero no estaba exenta de lógica. Si tú mismo puedes
recargar tus dispositivos te ahorras el mandarlos a la fábrica de AT cada par
de años. Aún así había una clara pregunta por responder.
- ¿Y cómo se recarga? -Dijo
Marco.-
Denny sonrió, pretendía hacerse
el interesante todo lo que pudiera. Sólo daría la información a medida que le
fueran preguntando.
- Encontré esto entre las cosas
que me mandó mi abuelo. -Respondió y sacó un cable. Era similar al que se
usaban en las líneas de alta tensión, pero mucho más fino.- Sirve para
transmitirle corriente. Al otro lado se le conecta esta especie de colector de
luz. -Les enseñó un pequeño dispositivo cuadrado, con unas láminas plateadas. -
Cuando le da la luz carga la batería. Tarda unas ocho horas en cargar, y luego
funciona durante otras dos, pero funciona.
- Pues sí que usaban poco sus
dispositivos los prehistóricos. - Fue la primera intervención de Tom en la
conversación. Intentaba disimularlo, pero sentía mucha curiosidad. - Aunque es
posible que existieran otras maneras de cargarlo, o mejores baterías. O como ya
dijo Julia, puede que sólo sea un prototipo que nunca llegó a funcionar.
- Ya verás como funciona. Sólo
hace falta adivinar el password, pero por suerte ya lo he hecho. -Denny se
acercó al dispositivo y tecleó "S-P-I-N-T-R-O-N-I-C-A".-
La pantalla cambió y durante
unos segundos no se vio nada, sólo un fondo blanco. Después apareció la misma
foto que al principio, pero con pequeños dibujos por todas partes. Debajo de
cada dibujo había una palabra y ninguna tenía significado para ellos. Aún así
estaban alucinando. Tom, cansado de tener que preguntárselo todo a Denny, sacó
su DP del bolsillo.
- DP, dime que es este
dispositivo. -Preguntó en voz alta.-
- "Dispositivo no
reconocido".
- No puede ser. - Respondió
Tom.-
Denny sonrió. Estaba disfrutando
demasiado.
- Ya lo probé Tom, en cuanto
recibí esto. No hay información al respecto en ningún sitio. Mirad, lo más raro
es que no funciona con la voz, es manual. Pasando la mano por este cuadrado, se
puede mover este dibujo.
Julia probó y vio que era
cierto. Una pequeña flecha se movía a la vez que ella movía el dedo por encima
de la superficie metálica.
- ¿Y para qué sirve? - Preguntó
al fin. Era lo que todos se estaban preguntando. -
- Eso no lo se. -Respondió
Denny.- Es lo que quiero que averigüemos. ¿Para qué puede servir algo así? Es
grande y poco transportable, así que tiene que tener un uso más profesional,
¿no creéis?
Todos se quedaron pensativos.
Marco se entretuvo pasándole el dedo al metal que hacía que se moviera la
flecha. También pulsó las teclas, pero nada pasó. "Que raro", pensó,
"tanto espacio desperdiciado sólo para el password ese". Sus amigos
se enfrascaron en una discusión acerca de las posibles aplicaciones del
dispositivo que parecía no terminar. Él no estaba interesado en discutir, él quería
jugar con el aparato. Trastearlo. Se pasó más de una hora probando
metódicamente todas las posibles opciones con las letras y la flecha. Casi
nunca nada pasaba, pero a veces al pasar la flecha por una zona se desplegaba
algún menú o se iluminaba algo. Estaba claro que todo se hacía con la flecha.
Finalmente dejaron de discutir.
Era inútil. No iban a dar con el funcionamiento del aparato si no aprendían más
de él y para eso debían analizarlo con cuidado. Sin embargo, cuando ya estaban
a punto de irse para seguir otro día algo pasó. Marco cliqueó en uno de los
dibujos apretando el cuadrado metálico. De repente una imagen salió en medio
del cristal. Era una mujer muy mayor, de unos ochenta años, con un fondo de una
habitación muy rara. Una habitación con un cierto aire antiguo. La sorpresa del
grupo fue mayor cuando la imagen comenzó a moverse y a hablar.
- Es un reproductor holográfico.
-Dijo Marco excitado.- Que raro, sólo se ve en dos dimensiones.
- Shhh, -Le respondió su
hermano. No se oía muy alto y hablaba un inglés muy antiguo, pero se entendía.
"Mi nombre es Doctora
Elisabeth Simpson.", comenzó la grabación. "Hago esta grabación el
día 15 de enero del año 2033. Mi esperanza es que se preserve y sirva para
preservar una parte de la historia que han eliminado. Si estás oyendo esto por favor intenta
difundirlo y proteger la integridad de este ordenador como sea posible."
"Ordenador", pensaron
todos. El aparato se llamaba ordenador, y fue creado justo al principio de la
revolución spintrónica, así que era razonable pensar que era un prototipo.
"Hace años," continuó
la grabación, "participé en un proyecto que llevó a la humanidad a cometer
la mayor atrocidad de su larga historia. Yo codirigía el proyecto SETI que
descubrió el primer planeta con vida extraterrestre de la galaxia."
Los amigos se miraron
sorprendidos, pero no dijeron nada. La historia que conocían era muy diferente.
Se suponía que las colonias fueron descubiertas sin vida, sólo había una
atmósfera habitable, agua y petróleo. Realmente no sabían de dónde venía el
petróleo. En definitiva tampoco importaba demasiado, alguien tenía que haber
descubierto la primera colonia.
Hubo una parte donde no
entendieron nada, el vídeo tenía mal el sonido y el inglés era muy diferente.
Después continuó algo más comprensible. "...En realidad lo que buscaban
era petróleo", la doctora hizo una pausa. Aunque debían haber pasado
muchos años desde que ocurrió lo que contaba no le resultaba nada fácil hablar
de ello. "Después colonizaron ese planeta y los otros planetas, un total
de siete."
Marco soltó un bufido. La
historia era bastante absurda, pero no imposible. Como Denny dijo unos días
antes la colonización había sido extremadamente rápida para luego parar en
seco.
"Junto a la tecnología
gravitatoria que nos enseñó la IE hubo otra revolución tecnológica, esta de
origen humano, la computación cuántica o spintrónica. Antes de 2020 todos los
dispositivos de reproducción, computación, almacenamiento de la información, o
comunicación eran electrónicos y clásicos, no cuánticos"
Denny sintió como su corazón se
aceleraba. Realmente nunca creyó que tuviera razón en su teoría de la
conspiración, pero ahora parecía posible. "Electrónica", pensó, ¿qué
significaría? A fin de cuentas la spintrónica también se podía considerar
electrónica, porque el spin es una propiedad de los electrones. Tampoco
entendía bien la diferencia entre "clásico" y "cuántico".
Se suponía que todos los computadores eran cuánticos, o eso enseñaban en la
Escuela. Miró a sus amigos con aire triunfante, pero ellos estaban demasiado
atentos al vídeo.
"La spintrónica la
desarrollaron unos científicos estadounidenses con fondos militares del
proyecto ARPACK. Esto hizo que no se publicaran los resultados finales, sino
que fueron secuestrados por el ejército. En un par de años la empresa AT&T comenzó a comercializar en exclusiva
productos spintrónicos de uso civil. Fue toda una revolución. Los productos
spintrónicos consumían mucha menos energía que los electrónicos y su capacidad
de cómputo era infinitamente mayor. Al mismo tiempo el estudio de la
fotosíntesis en ciertas bacterias dio lugar a baterías mucho más eficientes.
Esos resultados, también fueron secuestrados por AT&T. El gobierno americano endureció las leyes sobre patentes y
nacionalizó AT&T, que pasó a ser sólo AT, que significa
American Technologies, pero todo el mundo usaba simplemente el término 'AT'. Los precios de los dispositivos
spintrónicos eran ridículamente bajos, y la gente cambió progresivamente sus
ordenadores, teléfonos celulares, televisores. A día de hoy casi no quedan
dispositivos electrónicos en el mundo. Sólo algunos viejos, como yo, y gente
más idealista decidimos que queríamos tener algún control sobre lo que usamos,
y nos resistimos al cambio."
Hubo una pausa larga. Estaba
claro que todo esto era un recuerdo muy doloroso.
"En las colonias fue
incluso peor. Allí de partida no había dispositivos electrónicos y todo se hizo
con la nueva tecnología. A la vez que ocurría esto también había una gran
resistencia a la atrocidad que habíamos cometido. Aunque la versión oficial de
la colonización fue otra, la verdad se filtró y aparecieron muchos grupos
exigiendo que se respetaran las colonias, que no se interfiriera con la
creación de la IE. Entonces decidieron usar el monopolio spintrónico para
manipularnos. Prohibieron todo, hablar de ese tema en internet, en la
televisión, en todas partes. El éxito fue mayor de lo que esperaron. Como ya
casi no había aparatos electrónicos podían controlarlo todo. Además, los
aparatos spintrónicos consumían mucha menos energía que los electrónicos y la
mejora de las baterías permitió hacer que no fuera necesario recargarlos. En
vez de eso duraban unos años y luego había que recargarlos en la fábrica, ahí
aprovechaban para espiar su uso."
- Mierda. -Dijo Julia.- La
recarga.
Todos contuvieron la
respiración. Era cierto que la recarga de los aparatos era una forma de
control. El problema principal estaba claro entonces, ¿qué pasaría cuando
enviaran sus aparatos de nuevo a la Tierra? ¿Sabrían lo que estaban viendo?
"Está cambiando todo",
continuó la grabación, "progresivamente están cambiando la historia. Ya
casi nadie recuerda el ataque, creen que las colonias las hemos descubierto
nosotros. Realmente lo creen. Además, el petróleo que venía de las colonias subió
el nivel de vida del planeta entero. La gente no quiere creer la verdad. Por
último, los aparatos electrónicos que conservábamos comenzaron a estropearse
más de lo común hace un año. Cuando intentamos repararlos vimos que todos los
circuitos estaban quemados. No tenemos pruebas pero pensamos que AT usó algún
tipo de pulso electromagnético para dejarlos fuera de servicio. Sólo
conseguimos salvar algunos, los que estaban en sótanos o laboratorios."
El vídeo se paró, parecía
inconcluso. Ninguno sabía que decir. A fin de cuentas tampoco sabían si el
vídeo era cierto o no, pero todo parecía lógico. La dependencia de la Tierra
era evidente y esta historia encajaba bastante mejor que la oficial.
- ¿Qué hacemos ahora? -Dijo
Denny. - En realidad nunca pensé que tuviera razón.
Todo era demasiado
impresionante. Durante un momento los cuatro amigos se quedaron en silencio.
Después fue Tom el que comenzó a hablar excitado.
- De ser cierto esto es lo mejor
que nos haya podido pasar. Tenemos que investigar más.
Julia no se creía lo que oía.
- ¿En qué universo puede ser
esto algo bueno, Tom? -Preguntó enojada.- Yo sólo veo que nos podemos meter en
muchos problemas. Podemos acabar expulsados, e incluso en la cárcel. Te
recuerdo que el independentismo está prohibido.
- Bueno, -respondió Tom- al
menos tenemos la opción de saber, Julia. Llevan toda la vida negándonos la
información. Sólo vemos lo que quieren que veamos, estudiamos lo que nos
permiten. Reconocerás que el vídeo tiene sentido, al menos en lo que a AT se refiere.
La tecnología es el instrumento de los opresores.
En el fondo a Julia le gustaba
que su novio fuera tan idealista, pero también tenía miedo de meterse en
problemas. Denny por su parte tenía un interés más intelectual sobre el tema.
- Aquí hay otro vídeo. -Dijo
Marco.- O al menos es un dibujo parecido al otro.
Todos se volvieron. Marco
cliqueó en el dibujo y volvió a aparecer la doctora Simpson.
"En este ordenador he
almacenado toda la información que me ha sido posible. Hace mucho almacené la
enciclopedia online Wikipedia en el disco duro. Ahí hay información sobre la
historia de la humanidad, ciencia, tecnología. También hay muchos ficheros
sobre electrónica y spintrónica, y datos sobre donde escondimos los últimos
dispositivos electrónicos que pudimos almacenar en buen estado."
Después venían unas
instrucciones técnicas sobre como usar el ordenador, donde estaban los archivos
y el material. Miraron los ficheros y eran incomprensibles, pero daban la
sensación de ser auténticos. Había cuestiones sobre matemáticas, o física
cuántica que les resultaba ligeramente familiar. Otros ficheros hablaban de
personas de las que nunca habían oído hablar como Julio César, Napoleón o
Cristóbal Colón, entre otros. Parecían personajes importantes de la prehistoria.
Por otro lado, ya estaba claro que el término "prehistoria" no era
adecuado.
Tenían un sentimiento extraño,
mezcla entre incredulidad y excitación. Si era todo verdad podrían crear sus
propios dispositivos. Podrían liberarse del monopolio. Podrían saber más que
nadie en la escuela, incluyendo a los profesores. Empezaban a tener conciencia
de la magnitud de lo que ocurría, su vida nunca volvería a ser igual después de
esto.
- Bueno, ¿qué hacemos ahora?
-Dijo Tom.- Si todo esto es cierto tenemos en nuestras manos algo muy gordo.
Podríamos contribuir a la independencia de la Colonia. Podemos incluso hacer
historia, como esa que dice que nos robaron.
- De ser posible, Tom, no
debemos quedarnos en nuestra colonia. Debemos trabajar en todas las colonias,
-corrigió Julia.- ¿Pero lo dices en serio? ¿Realmente quieres comenzar una
revolución tecnológica con tecnología de hace trescientos años?
Tom miró a Denny y a su hermano,
y pudo ver que estaban realmente entusiasmados.
- Bueno, Julia. Si como dice
esta señora el momento de la recarga de los dispositivos es usado para espiar
qué hemos hecho con ellos ya no hay vuelta atrás. ¿No? Estamos metidos de
lleno.
Eso era cierto. Había poco
tiempo antes de que tuvieran que enviar sus DPs a recargar.
- Bueno, me rindo. -Dijo la
chica.- Si todo esto es verdad sólo hay una cosa que podemos hacer. Empezar a
estudiar y a aprender de verdad.
Fin del relato.
Este relato forma parte del libro Spintrónica, de Daniel Manzano Diosdado y tiene una licencia Creative
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